1 de abril 2015, París

0

Hoy empezó el día temprano, ya vi que mañana va a estar lloviendo, así que mejor me apuré a hacer mil cosas, ¡Agárrense porque esta crónica es larga, laaaarga!

Mi primera misión fue caminar al ​Canal de Saint Martin​, la ruta está padre;; me encontré con varios ​coworkings hípsters​. Supongo que es el barrio de los emprendedores, uno hasta era coworking café y bar ¡Sí que saben de ambiente emprendedor! ​Llegando al canal me senté en una banca muerta de frío, obvio la banca estaba mojada y se me empaparon las pompas. Anduve caminando con las nalgas mojadas que se sentían mil veces más frías por el aire. Cada que veía sol me ponía de espaldas a ver si se secaban, pero nada, mejor me hice rápido a la idea de que eran como vendas frías anticelulitis y le agarré el gusto al asunto. ​A mí me tocó un día feo pero debe ser hermoso venir un domingo primaveral con calorcito a sentarse y pasear por aquí sería un plan perfecto con Mateo, mi perro.

Caminé hasta ​Le Marché Des Enfants Rouges,​ donde hay puestos de verduras, quesos, comida y restaurantes, estoy muy desilusionada de los mercados franceses son chicos y cero interesantes. También creo que llegué muy temprano, este lugar debe ser increíble para comer comida rara. ​El único puesto abierto lo atendía un güey loco, cada vez que preparaba una crepa gritaba ¡“Miam Miam”! y se relamía. Decidí comprar con él porque se parece al de ​Back to the future​. Me dijo que me haría una crepa de queso, jamón y cebolla, cortó el jamón con la mano y se iba comiendo cachos valiéndole madres, a mí me pareció muy chistoso. ​Al final me entregó una crepa mutante de dos kilos y me dio un pan de regalo, no sin antes hacer su característico “Miam Miam”.

Y ahí andaba yo con mi crepota, las nalgas mojadas y un frío del carajo, me fui a sentar al parque a comerme aquello y a ver las flores. Había unas señoras como coreanas baile y baile en el kiosko, tenían la gracia de un hipopótamo en tacones pero le echaban muchas ganas. No sé si los orientales no trabajan o qué pero también vi hombres jugando Ping-pong y eran las 10:30 am.

Me acerqué a tomarle una foto a una casa, guardé la crepa mutante para dársela a un homeless (es impresionante cuántos hay aquí, no se puede desperdiciar la comida hay que guardarla para ellos) y seguí mi camino refunfuñando por el frío. Quince minutos después me alcanzó un tipín para preguntarme qué por qué le había tomado una foto, tenía cara de loco y estaba muy angustiado. Le dije que no era una foto de él sino de la casa y le enseñé mi teléfono. Se fue tranquilo.

Seguí mi camino pensando 2 cosas:
1. ¿Qué pedo conmigo? Este dude me siguió 15 minutos y yo ni en cuenta, estoy pal culo. 2. ¿Qué pedo con el dude?, ¿será un criminal?, ¿lo busca la CIA?, ¿es terrorista?

En ésas andaba cuando el frío me puso muy de malas y me metí a tomar un chocolate caliente, el congelamiento era tal que hasta el azúcar extra que te llevan le eché. ​Tenía que ver a la 1:00 a Jean, él es del grupo de franceses que conocí en Roma. Hemos estado platicando desde entonces, es muy buena onda, estaba muy consternado porque no me gustaba París y ha estado al pendiente para recomendarme cosas. ​Menos congelada me encaminé a ver a Jean y me encontré con una calle hermosa: Rue Montorgueil. Florerías, carnicerías, papelerías, todo divino, anduve ahí como niña gorda en pastelería. ¡Amo las flores de París y amo las calles así! La recorrí de Pe a Pa, me metí a explorar las calles cercanas y encontré una tienda ​vintage​, vi una bolsa de la que me enamoré. Yo me traje mi peor garra de bolsa para tirarla aquí en cuanto encontrara una nueva, en segundos dije —¡Ésta es!— Y cuando vi que costaba €20, pos con más razón era la buena, la compré y ya es mía.

Pasé a San Eustaquio y me metí a prender otra vela pero esta fue para mí, a ustedes les puse una en Notre Dame (y casi incendio la iglesia pero eso viene al rato). ¡AMO las iglesias góticas! Me imagino perfecto a Tom Constructor y a Jack de Los Pilares de la Tierra construyéndolas, pensar en esto me hace quererlas al instante porque quiero mucho a ese libro. ​Cuando faltaban 10 minutos para la 1:00, salí para llegar a tiempo a comer con Jean, es puntual como yo, lo cual me hace muy feliz. Le enseñé mi bolsa y me dijo que no le gustó pero tenemos gustos muy diferentes así que no me importa. Me pidió escargots y un cordero con puré de papa espectacular, nos echamos una botella de vino y platicamos de la vida.

Justo lo estoy conociendo en el inicio de una nueva etapa: Jean era director de una cementera italiana muy grande y lo acaban de correr después de 29 años de trabajo. Me da mucha emoción por él, estoy segura de que le va a ir increíble en sus nuevos planes aunque Jean no se ve tan emocionado. ​Como ya estábamos entrados en copas y además anda de capa caída, pidió Armagnac y cerramos la comida, yo con una ​Tarte Tatin y él con un café porque según esto engorda. ​Como ya nada importa y puede llegar tarde a la oficina Jean me llevó a pasear por otros lados de París, le dije que quería ir al Marché D’Aligre, estaba cerrado así que me paseó por La Bastille y ​Place de Vosges ​en lo que abrían. Nos metimos al Palacio de Sully que es un pasaje secreto hermoso y recorrimos callejoncitos con tiendas de muebles y cosas lindas;; es hermosa esta zona, me encantó venir aquí.

Pasamos por un lugar que se llama Barrio Latino, le pregunté al mesero en español. —¿Qué música ponen?— Y me responde en francés, que no entiende. ¡Cabrón, te ves más mexicano que el chile, no me chingues! Total ya le pregunté en inglés y me responde “música latina” y que me enojo, es como decir “música europea” ¡pfff!

Regresamos al mercado y ya estaba abierto pero es medio equis, los mercados parisinos no están tan padres, lo vimos todo rapidito porque Jean tenían que regresar a la oficina ahora sí. Me dio ride a Notre Dame y me aconsejó entrar a la librería Shakespeare. Gracias Jean por tu tiempo y preocupación y por hacerme cambiar mi opinión de París. Ahí estaba frente a la iglesia gigante, me formé en la cola enorme y entré a Notre Dame feliz porque es gótica, había misa, la escuché un rato para después recorrer todo, ver sus vitrales y prenderles una velita.

Esta vela tenía más dedicatoria, le quise echar ganas porque ustedes le echan ganas leyéndome:

“Pedí porque encuentren todos su camino, que si les tocan cosas difíciles sepan usarlas para crecer, que su vida se llene de cosas que los hagan felices pero que también aprendan a ver la felicidad en lo que ya tienen;; que si tienen retos Dios los ayude a enfrentarlos de la mejor manera y si no tienen retos que les ponga uno rápido enfrente para que puedan ser mejores.

Que tengan siempre alguien que los quiera y que quieran a mucha gente, que no se queden atados a cosas del pasado, que dejen atrás rencores y se olviden de lo malo. Que puedan ver la vida través de un filtro rosa para que todo sea más bonito y que si llega a ser feo, le encuentren belleza a eso.”

Acabé y prendí una velita para mi mamá pero así está el asunto: las velas que había aquí eran las grandes que no se encienden con otra vela porque no cabe, así que agarré un cartón y con eso las encendí. Según yo lo había apagado y tirado en una caja y ahí estaba pidiendo cosas padres para mi mamá, cuando ¡CACA! Empieza a salir humo, como me tardé en darme cuenta ya era tan grande el fuego que no lo podía apagar. ​(​Má, tu petición se quedó a medias, pero luego la hago desde acá, tuve que salir corriendo antes de que me agarraran por andar incendiando Notre Dame.) Salí con el corazón latiendo fuerte, pensando en que esa pobre iglesia ha sobrevivido a mil cosas y yo incendiándola con mis buenas intenciones;; ya ni subir pude, tengo que regresar mañana.

Aún espantada, le di la vuelta para verla por todos lados y caminé a la caÎle Saint Louis a

Maison Berthillon ​por un helado, y ya de paso por un café. ¡Qué bonita es esta zona! Sus callecitas y restaurantes te hacen sentir en un pueblito. Además hay perros y se ve Notre Dame desde un gran ángulo. Después de mi helado con panza llena y corazón contento fui directito a

la librería ​Shakespeare and Company.​ Si vienen a París tienen que ir: es un agujero lleno de libros, súper acogedor y feliz. Subí y encontré a un señor tocando el piano rodeado de gente, junto a él hay un espacio en donde no se vende nada, pero puedes tomar un ejemplar y sentarte a leer. OBVIO agarré uno y me senté en el mejor sillón, un gato blanco y gordo dormía al lado, feliz y tranquilo de vivir entre libros. ​El que pesqué era sobre un periodista y tenía mil anécdotas de París, incluso hablaba de la librería. Me gustó porque contaba chismes de personajes famosos, así me enteré que Oscar Wilde había creído ver un ángel en el Café de la Paix y era sólo el reflejo de la Ópera (ahora quiero ir porque AMO a Oscar Wilde) y que cuando los coches se popularizaron en París en una semana hubo 38 muertos por accidentes y los pobres peatones tuvieron que hacer una asociación para luchar por sus derechos.

En la entrada de la librería dice “NO hablar, respete a los lectores y NO fotos para no incomodar”. ​Tengo que decir algo: ¡Pinches turistas! Todos hablaban y TODOS tomaban fotos. Fatal, un estudiante y yo intercambiábamos miradas de fastidio cuando un nuevo güey entraba hablando. Los peores fueron los españoles y los argentinos, me hervía la sangre del coraje, hasta que no aguanté más y los regañe ¡Pos estos!, respeten las reglas. Hasta camarotas gigantes sacaban y posaban en los libros sin detenerse un segundo a entender el significado de dónde estaban. Sólo por salir en una foto, sin tenerle cariño al lugar, sin haberse sentado a leer, ni acariciado al gato gordo. Me dieron tristeza esa clase de turistas. Salí de ahí con un ejemplar ilustrado del Principito y un libro de Fitzgerald y fui feliz, feliz, feliz.

Ya entiendo a París pero más que nada ya entiendo viajar. Uno no puede llegar a un país y querer seguir con su vida igual, si vas a Turquía desayuna como ellos, no pidas huevos benedictinos, si vienes a París ponte el chip de París y así serás feliz en todos lados. ​Con mi nueva actitud que me tenía casi flotando caminé sin rumbo entre tiendas maravillosas, jardines con flores amarillas, florerías de ensueño, calles perfectas y cielos azul intenso: me metí en callejones, olí las flores y acaricié a los perros mamones aunque no todos se dejaron, así llegué al ​Bon Marché​.

Los parisinos no tienen buenos mercados pero tienen buenas tiendas gourmet. Enloquecí en este lugar: TODO es perfecto, hay secciones para los ingredientes más raros, rodeada de comida, me sentí en un cuento y me dieron ganas de abrir cada frasquito, probarlo y usarlo para cocinar. ​Las verduras y frutas eran hermosas, los pescados y mariscos irreales, pastas, panes, especias, aceites, carnes, vinos. Esto es el paraíso, quisiera trabajar aquí sólo para conocer todos los productos que venden. Estuve horas hipnotizada recorriendo los pasillos y siendo feliz.

Yo soy de esas personas que si tienen un antojo no piensan en nada más, en este momento me dolía un poco la panza y sólo se me antojaban ostiones. Para mi mala suerte ya habían

cerrado el restaurante del Bon Marché. Desilusionada me dirigí a mi depa. Pasé por muchos lugares y como aquí nadie te pela voy cante y cante, a veces el ​soundtrack de ​Moulin Rouge​, a veces mariachi y hasta la Bamba me ha salido;; tú puedes ir cual Lola Beltrán sacando acá el sentimiento y a estos les da lo mismo, así que llevo todo el día cantando para hacerme compañía a mí misma. Hasta grabé un vídeo, si no me da oso que me oigan cantar lo subo.

Crucé por Los Inválidos, luego por Louvre y antes de llegar compré fresas, me gusta que las acomodan como si fueran joyas todas perfectas, eso estoy cenando mientras les escribo la historia de hoy. Muchas gracias por leerme.

2015-04-01 09.14.39 2015-04-01 09.17.46 2015-04-01 09.41.23 2015-04-01 09.57.36 2015-04-01 10.01.22 2015-04-01 10.28.50 2015-04-01 11.29.35 2015-04-01 11.33.22 2015-04-01 11.37.03 2015-04-01 11.46.29 2015-04-01 11.53.21 2015-04-01 12.06.20 2015-04-01 12.30.57 2015-04-01 12.50.05 2015-04-01 12.53.55 2015-04-01 15.57.06 2015-04-01 16.06.24 2015-04-01 16.32.21 2015-04-01 16.39.51 2015-04-01 16.59.52 2015-04-01 17.12.28 2015-04-01 17.16.06-2 2015-04-01 17.18.53 2015-04-01 17.21.36 2015-04-01 17.23.50 2015-04-01 17.32.16 2015-04-01 18.14.35 2015-04-01 18.28.00 2015-04-01 19.39.23 2015-04-01 20.02.54 2015-04-01 20.06.11 2015-04-01 20.43.26 2015-04-01 20.45.16 2015-04-01 23.05.28

Share.

About Author

Leave A Reply

Google+