Los Cantantes callejeros

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Todos hemos sufrido por ellos, se han convertido ya en parte del folklore gastronómico de la ciudad, en cualquier colonia con restaurantes, aparecen estos señores y señoritas que más que cantar, la mayoría de las veces aullan y además lo hacen a un volumen tal, que te resulta imposible seguir platicando con los que están a escasos centímetros de ti.

En mis 4 años viviendo en la Condesa he aprendido ya cuales son los peores:

El alma rockera de Maque

No hay fin de semana que pase sin oírlo cantar “De aquel amor, de música ligeraaaa” este señor atormenta a los pobres comensales con éxitos de los 80´s y 90´s mientras los pobres intentan disfrutar con tranquilidad de su pan de elote.

La Phoebe de la Condesa

Esta señora es una mezcla entre Phoebe Buffay y Alex Lora, a mi me parece muy chistosa, pero sólo cuando estoy en el mood correcto para escucharla, compone sus canciones, las canta a todo volumen con su ronca voz y además te enjareta su disco, hace mucho que no la veo, estoy preocupada.

El del Megáfono 

Este señor es un cantante frecuente en Fresco y en los restaurantes de Tamaulipas, canta canciones del pasado con un toque diferente “yepa yepa, duba duba ye, duba duba ye, duba duba duba ye” al ritmo de Dragostea Din tei y las mañanitas son algunos de sus éxitos.

Los cantantes de ópera

La neta cantan bien, pero WTF no quiero estar escuchando a una soprano reventar los vasos de agua, ellos además van caracterizados y montan una ópera completa en la banqueta, si no estuviera muy ocupada tratando de escuchar a mi compañero de comida o de disfrutar mi pasta, seguramente me gustaría lo que hacen, ellos deberían presentarse en el parque y no en los restaurantes.

Los trovadores

Estos weyes son los peores, vienen vestidos como mallas blancas, capas, y blusas bombachas y a veces hasta sombreros con plumas, y cantan canciones de estudiantina ¿En serio? Necesitan ubicar que a casi ninguno le gusta eso, y al que si, se va a Guanajuato y los escucha. Neta no, esto es un pecado.

La lista podría seguir y seguir porque hay bastantes ejemplares, mi odio a los cantantes callejeros, hizo que el año pasado cuando estaba en quiebra considerara volverme cantante, gritar las primeras notas de mi canción con enjundia, asustar a los comensales para que creyeran que les esperaban largos minutos de suplicio y después decirles, si me dan propina no canto. Hubiera sido un negocio millonario.

¿Tu cuál es el que más odias?

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La Fille terrible de la comida, comer es mi pasión desde que tengo memoria, me gusta descubrir sabores nuevos que provoquen orgasmos.

1 comentario

  1. A todos. En especial a los del Mercado San Pedro de los Pinos (famoso por sus mariscos). Y en todos los mercados es lo mismo. Entre el bullicio, es un desfile de cantantes, además de los limosneros que estiran la mano y te dicen “siñooor”. Es horrendo.

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