Nazareth Día 2

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En el tour éramos solo 2, Antonio un portugués y yo. El chofer nos hacía platica chistosita mientras nos llevaba a los lugares.

Primero no dejó en un mirador. Antonio y yo nos bajamos, vimos y solo hicimos cara de “ah órale” Nos regresamos al camioncin, luego nos dijo que iríamos a Haifa y no explicó nada más. Después de un rato manejando por paisajes cafés, llegamos a una ciudad que se veía grandota, estábamos en Haifa, a lo lejos de veían muchísimas escaleras con un como Palacio, templo, monumento o sabrá yisus que hasta arriba. El señor se paró en la puerta y nos dejó tomar fotos por la ventana como chinos. Luego subió una rampota y nos dejó en la entrada de sabrá Dios qué, nos dio media hora. Antonio y yo nos bajamos a explorar los jardines que estaban bonitos normal, llegamos a un como mausoleo, nos quitamos los zapatos, entramos, olía a rosas, había un candil chingón y ya. No entendíamos nada, un señor ahí nos dijo que estaban las cenizas de alguien que no supimos quien y que la gente viene a rezar y a meditar, fin de la explicación.

Como chinos seguimos caminando y asumimos que lo correcto sería tomar una foto del paisaje porque se veía bien chulo, tomadas las fotos obligadas salimos de ahí en 12 minutos. El chofer luego nos fue a dejar a unos jardines que tampoco nos explicó nada, nos bajó nos dijo “40 minutos” y cerró la puerta. Ahí fuimos como chinos otra vez a encontrarnos ahora sí con chinos verdaderos que se tomaban fotos haciendo el signo de paz con los dedos, vimos los jardines, o lo poco que te dejan ver de los jardines pensamos que estaban muy bien y nos salimos de ahí en 6 minutos. El chofer al vernos llegar hizo cara de fastidio así que incluyó una atracción extra, una iglesia. Una hora nos dio.

Ahí vamos de nuevo como chinos, no había nada, una iglesia más, sin entender qué pedo con este tour Antonio y yo tratamos de buscar una explicación a estas atracciones tan poco atractivas, concluyendo qué tal vez estamos chuecos o no entendemos nada. Salimos otra vez en 6 minutos. El chofer ya visiblemente molesto nos pidió chance de ir al baño y anunció a su salida que nos dirigiríamos a Acre.

Después de 30 minutos llegamos a la ciudad y nos dijo que ahora teníamos 2 horas y que se iba a ir así que nos chingabamos no podíamos usar 6 pinches minutos como las otras veces. Por fortuna Acre tenía encanto, alma y vida, estuvimos deambulando por las mezquitas, recorriendo sus pasillos laberínticos, pasamos por el bazar turco y casi muero de la felicidad. Es la primera vez que estoy feliz lo que se dice feliz en Israel. Puestos con frutas de colores, pescaderías, baklavas deliciosas, especias, turcos felices saludando con su merhava que amo con locura. Me sentí en Turquía por un rato y eso me encantó.

No sé cómo terminamos trepados en el techo de una casa y un gato nos estuvo siguiendo como diciendo ¿que hacen en mi casa tarados? Los Gatos de aquí son amigables como en Turquía, y hay millones, fácil vi 40 en un tramo de 5 minutos. Los he ido acariciando a los que tengo a la mano y les platico cosas en español.

Así llegamos al mar y estuvimos ahí viéndolo sin saber bien qué seguía. Había por ahí otra “atracción” que costaba 15 ILS. Pensamos que chance valía la pena y lo pagamos. Era un pinche túnel que nadie nos explicó y pasamos por ahí pensando que qué pedo con esto. La culpa no siento que sea de Israel si no de la empresa de tours, que no te explican nada y te van y botan con un chofer regordete sin ganas de nada. Saliendo del túnel fuimos a buscar comida y encontramos un lugar de Hummus ultra popular que se llama Hummus said. Estaba hasta el culo, los de enfrente consiguieron mesa y nos invitaron. Así conocimos a Leah y a su esposo. Leah es agente de viajes y ama conocer el mundo, su región favorita es el sur de Francia y va todos los años. Es una mujer fuerte y determinada que sabe que quiere y cómo conseguirlo. Su esposo la sigue como cordero acostumbrado a sus modos. Platicamos mucho, de viajes, de comida, de la vida, les conté de mi pasaporte y el esposo me dijo sorprendido -y te dejaron entrar? A lo que ella con tono burlón respondió. PUES ESTÁ AQUÍ SENTADA que no la ves?

Aquí solo venden Hummus, normal o con garbanzos enteros mezclados con limón. Pedimos mitad y mitad y nos trajeron una torre de panes, un plato con cebollas, aceitunas y jitomates, una jarra de agua, cilantro y como salsa macha para aderezar.

Leah nos puso el ejemplo y empezamos a comer Hummus con el pan. Estaba delicioso de verdad pero si sigo teniendo esta dieta de garbanzos y frijoles voy a echarme un pedo que va a matar a alguien en algún momento no muy lejano. Pagamos 17 ILS por todo, entre los dos, la comida más barata hasta este momento. Saliendo convencí a Antonio de ir por una baklava y la comimos caminando.

Nos quedaban algo de tiempo y fuimos al mar a ver el puerto, nos invadieron unos chinos chinos, no chinos como nosotros así que nos fuimos, el chofer estaba ya esperándonos para ir a unas grutas y a la frontera de Líbano con Israel. Lo mismo hizo, nos botó en la entrada, nos dijo que compráramos el boleto de 45 ILS y que nos veía en media hora. Pendejeamos por ahí, las grutas estaban bonitas, no entendimos nada y nos fuimos. Aquí es donde se ve la importancia de un buen tour, uno que te hace enamorarte de un país o el que te pone a preguntarte qué onda con esto. La gente se toma el turismo demasiado a la ligera.

Llegamos al hotel 3 horas antes así que aproveché para salir de nuevo a las 3 cuadras que abarca Nazareth, me eché un café árabe con dulces y me estuve preguntando de la vida. Hasta ahora no entiendo nada de por qué estoy aquí. Aunque nunca perdí la buena actitud y estuve viendo el lado positivo, es muy difícil para mí entender el por qué de las cosas que me pasaron. Una parte de mi las ve como pruebas. Como una forma de medir si realmente estoy avanzando en esto de ser mejor como persona, es bien fácil estar feliz cuando todo te sale bien, lo difícil es mantener la sonrisa cuando las cosas se vuelven caca. Otra parte de mi claro que está frustrada, me enoja que la gente sea tan cabrona, robarle sus papeles a alguien que estuvo platicando contigo justo antes de entrar a un país como Israel va más allá de mi entendimiento, ¿cómo alguien puede ser tan ojete?

Estando aquí me he dado cuenta de que no entiendo el catolicismo, no se que hago en esta ciudad, me parece todo color arena y sin sentido, el viaje que hice al Tíbet me cambió la perspectiva de todas las cosas, y tal vez es un error estar comparando peras con manzanas, pero es lo que siento en este momento.

Decidí cancelar el tour de mañana, si va a ser otro monito botándome en lugares prefiero quedarme y tratar de sacarle jugo a Nazareth, además tengo que ir a la policia, me mandaron una mail de la embajada pidiéndome el reporte y lo voy a necesitar también para sacar la visa gringa de nuevo. Alitalia ya me confirmó que todo está perdido, no había querido cancelar tarjetas ni nada porque aún tenía esperanzas de encontrar mis cosas. Aunque en el fondo sigo creyendo que van a aparecer no sé por qué.

Veremos qué me depara el destino.

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La Fille terrible de la comida, comer es mi pasión desde que tengo memoria, me gusta descubrir sabores nuevos que provoquen orgasmos.

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